lunes, 5 de agosto de 2013

Festividades

Festividades




Ayacucho destaca no sólo por sus numerosos templos y casonas coloniales, sino también por sus costumbres y tradiciones ancestrales, que reflejan la inquebrantable fe de su pueblo. La ciudad de Ayacucho es considerada después de Sevilla (España) como la segunda en el mundo por la celebración de la tradicional Semana Santa. En estas dos ciudades se mantienen los rituales antiguos de la Semana Santa, donde se siente y percibe un fervor religioso especial. Ayacucho es la capital latinoamericana de la Semana Santa y esta festividad es celebrada durante diez días, en los cuales la población y los turistas, que arriban a esta ciudad, participan de las ceremonias religiosas y procesiones, así como en actividades culturales, artísticas, gastronómicas y comerciales. Todos los integrantes de la sociedad ayacuchana, en todos sus niveles sociales, participan de algún modo en los diversos eventos que conforman esta singular y colorida festividad religiosa y pagana. Desde las autoridades locales y, ahora último nacionales, pasando por los Mayordomos de las ocho principales procesiones de la ciudad. En las principales calles céntricas de la ciudad se crean hermosas alfombras de flores para recibir a la procesiones. La Semana Santa en Ayacucho se inicia el Viernes de Dolores, que es el viernes anterior al Domingo de Ramos.
El Lunes Santo, sale la Procesión del Señor del Huerto y el Martes Santo, la Procesión del Señor de la Sentencia. El Miércoles Santo, sale la Procesión del Encuentro, que es la que suscita mayor emotividad en la población ayacuchana. La Plaza Mayor es el escenario donde se revive el encuentro de Jesús con su madre.
El Jueves Santo, se visitan las 7 iglesias más importantes de la ciudad y se escenifica el camino al calvario. En la noche del Viernes Santo, las luces de la Plaza Mayor se apagan y sale la procesión del Señor del Santo Sepulcro, donde la imagen de Cristo yace en un féretro de cristal adornado con flores blancas acompañado de la Virgen Dolorosa. Esta conmovedora procesión es acompañada por fieles vestidos de luto con vela en mano, que acompañan en duelo a la procesión al compás de la banda de músicos y la Tuna Universitaria de Huamanga, que dedica desgarradoras canciones. Finalizada la procesión, los jóvenes se dirigen al "Vela Toro", que es el amanecer previo al "Jala Toro" del día 


 Sado de Gloria, es el día de festejo popular que comienza con el “Jala Toro o Pascua Toro”, costumbre tradicional en la que los toros son soltados de la Alameda de Huamanga rumbo a la Plaza de Armas. Los toros son enlazados por los jinetes con sus bravos caballos morochucos, escoltados por hacendados con caballos de paso y bandas de músicos, que acompañan a las grupos de personas que van corriendo por delante de los bravos toros de lidia, mientras en la plaza la gente se amotina y forma torres humanas, que esperan a los toros.

Por la noche, la multitud espera el amanecer del día Domingo, donde se presenciará el anda del Cristo Resucitado. Afuera, en las cuatro esquinas de la plaza de armas, se puede ver ardiendo las hogueras de "chamiza", como señal de bienvenida, y enormes castillos pirotécnicos que alumbran la noche. El Domingo de Resurrección, sale la Procesión del Cristo Resucitado. La aparición del anda, en el amanecer oscuro, produce el efecto de una grande e impresionante belleza. La procesión recorre todo el perímetro de la plaza mayor; además de los juegos artificiales, se quema la “chamiza”, que con su fulgor y crepitar otorga un ambiente de fiesta y regocijo. Esta procesión, es la más impresionante de la Semana Santa por su significado y por la gran magnitud del enorme trono, que es cargado por aproximadamente 300 devotos. Luego, por la tarde, se realizan las tradicionales carreras de caballos de los morochucos.

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